Quién es Lisandro Bonelli, el sobrino de Ginés González García que manejaba el vacunatorio VIP y ahora vuelve a Diputados

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Era su jefe de Gabinete, su mano derecha y con quien comparten una empresa de cría de cerdos. Desató una interna con Carla Vizzotti dentro del Ministerio de Salud y con La Cámpora en San Nicolás. Fue imputado junto al exministro.

El nombre de Lisandro Bonelli fue cobrando relevancia en las últimas horas y todos los ojos se posaron sobre él. Es el sobrino del exministro de Salud Ginés González García y como su jefe de Gabinete tenía un rol clave dentro de la cartera: ser la mano derecha y cuidar del funcionario que debía manejar la pandemia de coronavirus en la Argentina. Sin embargo, a él apuntan todas las responsabilidades sobre el manejo del vacunatorio VIP y sobre el final político inesperado de su tío. De hecho, ambos fueron imputados por “abuso de autoridad” durante la tarde del lunes.

Además, es parte de la sociedad CARPOR S.A, una empresa que se ocupa de la cría de porcinos y que comparte con González García y Marcelo Andrés Guille, chofer del extitular de la cartera. Los tres se vacunaron con el equipo del Hospital Posadas, cuya lista fue difundida en la tarde del lunes.

Como el responsable de la secretaría privada de González García, Bonelli abrió una fuerte interna dentro del Ministerio de Salud con quien hoy quedó a cargo, Carla Vizzotti. Descontento con el protagonismo que fue tomando la experta en virología y vacunas en los últimos meses, intentó socavar su poder, pero finalmente fue él quien terminó eyectado del cargo junto a su tío.

Pero el del Ministerio de Salud no fue el único frente abierto. En San Nicolás, localidad bonaerense de la que es oriundo al igual que su tío, enfrentaba a la organización La Cámpora que busca quedarse con el monopolio de la vacunación en la provincia, de la mano del gobernador Axel Kicillof.

Ya fuera de su cargo y con la investigación pisándole los talones, Bonelli no perdió el tiempo y negocia levantar la licencia que tenía pedida en la Cámara Baja de la provincia de Buenos Aires, para asumir como diputado y refugiarse bajo ese paraguas.

El camino truncado hacia el poder

Bonelli, de 44 años, forjó su carrera política de la mano de su tío Ginés. Se recibió de abogado en 1999 y unos años después, en 2002 ya era el encargado del Área Unidad Ministro, cuando González García asumió su primer reto al frente del área por pedido del entonces presidente Néstor Kirchner. Más tarde mudó su carrera política a su ciudad natal y desde allí tejió alianzas con el Frente Renovador, lo que le terminó dando una banca en la legislatura bonaerense en 2013 y en 2017 y un espacio como integrante del Consejo de la Magistratura.

En 2019, cuando el presidente Alberto Fernández le pidió a su excompañero durante el Gobierno de Kirchner que volviera a hacerse cargo del Ministerio de Salud, su sobrino ganó un espacio de mayor poder y se hizo cargo de su jefatura de Gabinete. Pero a apenas dos meses de asumidos ambos en sus cargos, la pandemia de coronavirus cambió todo el escenario de Gobierno, pero fundamentalmente del área de salud y, por su experiencia y conocimientos en el tema, Vizzotti fue quien terminó ganando protagonismo.

Como mano derecha del entonces ministro, Bonelli manejaba el llamado “vacunatorio VIP” e incluso fue uno de los primeros en acceder a la inmunización. El 2 de febrero ya tenía dada la segunda dosis. Desde su entorno explican que debía vacunarse porque estaba permanentemente al lado del ministro y debía cuidar la salud de un funcionario clave del Gobierno, pero desde la oposición dudan de sus intenciones y apuntan a su posición de privilegio.

En el Gobierno creen que, junto con Ginés, su sobrino era uno de los apuntados por la expresidente Cristina Fernández de Kirchner cuando habló de “funcionarios que no funcionan” y de la necesidad “repensar todo nuestro sistema de salud”.

Ya fuera del Ministerio en el que no pudo quedarse con el poder y que terminó empañando su carrera política, Bonelli busca regresar a su banca de diputado a la que había llegado en 2017, de la mano del massismo. El escollo que enfrenta es que deberá desplazar Micaela Morán, que había asumido en su reemplazo.