Milei podría volcar la votación a favor de eliminar las PASO y hay alarma en Juntos por el Cambio

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Si el Frente de Todos se propusiera suspender las elecciones primarias, una idea que recién está en estado germinal y que por ahora no reúne demasiado consenso interno, podría alcanzar con lo justo los 129 votos con el apoyo de fuerzas intermedias y los libertarios.

Con Juntos por el Cambio en alerta frente a lo que presumen un intento en marcha de cambiar las reglas de juego en la previa al año electoral, cada vez cobra más cuerpo en la coalición opositora la creencia temerosa de que la llave para aprobar la ley para eliminar las PASO la tendría Javier Milei y otras dos diputadas libertarias que responden al líder de La Libertad Avanza.

Si el oficialismo decidiera jugar a fondo la carta de suspender la instancia de las primarias -una idea que recién está en estado germinal y que por ahora no reúne demasiado consenso interno- no le alcanzaría con los votos propios, que son 118. Le faltarían 11. Ahí es que unos y otros empiezan a armar el rompecabezas.

El autor del único proyecto es el rionegrino Luis Di Giacomo, a través del cual un sector del Frente de Todos tercerizó la avanzada para abrir el debate a nivel parlamentario. El de Juntos Somos Río Negro integra el interbloque Provincias Unidas de cinco integrantes (incluyendo rionegrinos, misioneros y un neuquino), en tanto que Córdoba Federal también se expresó en el mismo sentido a través de la esposa del gobernador, la senadora Alejandra Vigo («es un gastadero de plata»).

Los cordobeses son tres, por lo que la cuenta ascendería a 126. Para llegar al número mágico de 129 bastaría con el acompañamiento de los tres «dipulibertarios», a saber: Javier Milei, Victoria Villarruel y Carolina Píparo, quien se alejó de José Luis Espert y se muestra cercana al «León» o «Peluca».

Todos ellos consideran que en el marco de las restricciones fiscales a las que se comprometió el país para cumplir con las metas del Fondo Monetario Internacional, asumir desde el Estado el enorme gasto electoral que implicaría la organización a lo largo y ancho del país de un comicio adicional, sería un despropósito, teniendo en cuenta que la gran mayoría de las agrupaciones políticas irían con candidaturas únicas.

 

Detrás de estos argumentos sobre una presunta ética fiscal subyace un cálculo de conveniencia política: quien aparece por el momento en las encuestas como la fuerza más competitiva, Juntos por el Cambio, necesita para no dividirse la instancia de las PASO a fin de dirimir sus liderazgos nacionales. El peronismo podría apelar a su vieja costumbre y presentar candidaturas únicas sin demasiado costo electoral, pero los liderazgos en Juntos por el Cambio están muy atomizados, no solamente dentro del PRO, con Patricia Bullrich y Horacio Rodríguez Larreta ya lanzados, y Mauricio Macri sobrevolando desde las alturas, sino también en el radicalismo, que necesita como el oxígeno una candidatura propia para fidelizar a su electorado de cara a las generales de octubre del 2023.

A Milei, que ronda los 20 puntos de intención de voto en las encuestas, le conviene debilitar a Juntos por el Cambio porque compite por la misma base electoral. Coincide además con su mirada ideológica en contra de sumar ingentes gastos superfluos desde el Estado.

En un país donde la mayoría de la gente no tiene para comer o comprar remedios, insistir con las PASO obligando a los argentinos a pagar con sus impuestos la interna de JxC es de una falta de solidaridad e inmoralidad absoluta. ‘¡La casta al palo!'», había sentenciado semanas atrás Carlos Kikuchi, principal armador y operador político de Milei.

Pero en la fuerza política libertaria hay quienes no quieren quedar pegados a una maniobra del peronismo, y por eso no termina de hacerse pública una postura, ya sea en un sentido o en otro.

Por las dudas, desde Juntos por el Cambio no pierden oportunidad de señalar que la aprobación de la suspensión de las PASO depende exclusivamente de lo que haga Milei y sus dos diputadas. Quieren marcarlo en la opinión pública para disuadirlo y, en caso de que no lo consigan, hacerle pagar el costo social de haber favorecido al kirchnerismo.

«En este momento la posibilidad de que no haya PASO es concreta, por más que en el oficialismo se hagan los giles (sic). Mandaron a un aliado (por Di Giacomo) a presentar un proyecto, no nos comemos la curva. Vamos a hacer lo posible para que no ocurra. No sé qué va a hacer Milei pero queremos hablar con él y las otras dos diputadas», sostuvo a NA un diputado nacional del PRO.

La realidad es que no está para nada claro que el Frente de Todos esté buscando eliminar las PASO. La mayoría de las opiniones de diputados nacionales del Frente de Todos van en sentido inverso. Sin embargo, la decisión de avanzar o no con el proyecto de ley de Di Giacomo se va a tomar en la mesa de conducción nacional, liderada por Cristina Kirchner, Alberto Fernández y Sergio Massa, en ese orden. 

Durante una conferencia de prensa en Estados Unidos, el presidente dio un giro copernicano (hasta el año pasado afirmaba su deseo de que la interna oficialista sea resuelta por la ciudadanía en primarias abiertas) al afirmar que se trata de «un debate abierto» durante su gira en Estados Unidos, y hay movimientos en provincias controladas por gobernadores afines (Salta, San Juan, Catamarca) que, según sospechan en la oposición, podrían funcionar como pruebas pilotos para después aplicar la suspensión de las PASO a nivel nacional.

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