Con promesas teñidas de rojo, devotos atraviesan el país para llegar a Mercedes

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Las actividades en honor al Gauchito Gil darán inicio mañana a las 20 con la Velada de la Cruz Peregrina de las Catacumbas, en el Centro de Interpretación de la localidad de Mercedes. Se trata de un rito que representa el funeral del santo pagano, brindando un espacio de silencio y oración para los fieles.

Pero los devotos ya vienen preparándose desde hace varios días para esta fecha tan especial que trasciende fronteras. Las acciones e historias, como las de Lucas y Daiana, evidencian lo que son capaces de hacer por amor al Gaucho.

A lo largo de los años, el Gauchito Gil se convirtió en un fenómeno que fue acumulando cada vez más fieles. Personas que se sienten identificadas con él, a quienes les moviliza la fe y la gratitud por haber cumplido con algunos de sus pedidos, o quienes simplemente lo sienten cercano por haber nacido en una familia creyente.

El santo popular supo llegar al corazón de millones de personas, de Corrientes, del país y del mundo. La visita a su santuario representa una muestra de agradecimiento, pero también de adoración y un símbolo cultural que acarrea gran cantidad de historias y experiencias milagrosas.

Lucas Di Salvo es un fiel creyente del Gauchito y oriundo de Buenos Aires. Hace 15 años que se dedica a organizar viajes desde la zona sur hasta Mercedes, para que los devotos tengan la oportunidad de honrar a su santo. «La gente viaja con su fe y con lo poquito que tiene, porque es gente muy humilde, pero para ellos lo importante es ir a cumplir con el Gauchito», aseguró en diálogo con República de Corrientes.

Los 5 micros parten hoy desde la zona sur del Gran Buenos Aires, luego se dirigen a la zona norte, e inician su travesía hasta la localidad correntina. La cantidad de fieles que viajan ronda los 250, en su mayoría de Buenos Aires, pero en el camino buscan a gente de Entre Ríos.

«La experiencia de ir entre promeseros es muy linda, siempre va la misma gente, entonces es muy familiar, yo tengo la misma ansiedaad de viajar que hace 15 años», comentó el organizador. También añadió: «Se te pone la piel de gallina al escuchar las historias, nosotros le tenemos una fe ciega al Gauchito, por eso viajamos y estamos presentes en Mercedes».

Además de esta tarea, que con gran orgullo se encarga de gestionar Lucas, se ocupa de recibir a extranjeros interesados en el Gauchito que vienen para tomar fotografías y hacer estudios antropológicos. «Estos últimos 5 años recibimos gente de Nápoles y Roma que vinieron a hacer tesis, cortometrajes y tomar fotografías», contó y agregó que «viajan con nosotros para compartir con las personas y escuchar sus experiencias, es increíble lo que creció la devoción al Gauchito, todo el tiempo está apareciendo gente nueva que se interioriza y se hace devota».

Cuna de fe

Lucas cree en el Gauchito desde que nació hace 39 años, gracias a su madre que es correntina. «Crecí con esa fe, es parte de nuestra cultura y nuestra familia», aseguró. Gran parte de su adoración también se debe a que estuvo presente en sus peores momentos y cumplió con varios milagros.

«A lo largo de la vida tuve muchas caídas personales, hubo momentos donde me sacó del pozo, me mostró el camino para luchar y para ser fuerte», expresó. Además relató: «Le salvó la vida a mi hermano que padecía pancreatitis aguda, llegó casi muerto al hospital y estuvo en coma, le pedí por él y me cumplió, hoy mi hermano está bien y sano, después fuimos a cumplirle al Gauchito».

Sin embargo, uno de los problemas con los que tiene que lidiar como devoto del Gaucho Gil es el de la discriminación. «Acá en Buenos Aires es muy fuerte el prejuicio, y tiene que ver con la mala información de la televisión, que asocia al Gauchito con los delincuentes», afirmó.

Lucas organiza acciones comunitarias y campañas solidarias en agradecimiento al santo, pero también para eliminar esta creencia: «Lo que hacemos es el fiel reflejo de lo que representa el Gauchito Gil para su gente y su pueblo, personas humildes que piden por un familiar, y la unión queda demostrada», señaló.

Estas acciones representan el compromiso y adoración que le tiene. «Para mí él es parte de mi vida, está conmigo siempre presente, siempre le voy a estar agradecido», expresó.

Daiana

Daiana Herrera es mercedeña y pertenece a la agrupación Gauchos Peregrinos de Gil, fundadora de la peregrinación a caballo, que el domingo estará cumpliendo 40 años. Todos los 8 de enero realizan su recorrido llevando una cruz roja desde la iglesia hasta el santuario del Gauchito, demostrando así su devoción y agradecimiento.

La historia de Daiana y su fe por el santo tiene relación con sus raíces familiares, pero a lo largo de los años también atravesó por circunstancias que llevaron su devoción a otro nivel.

«Nací dentro de una familia devota, siempre digo que los que somos mercedeños nacemos y ya está impuesta en nuestra identidad, después cuando somos grandes elegimos si creer o no», comentó a este medio.

Ya de adulta, experimentó de cerca su presencia cuando le prendió una vela para pedir por la casa que proyectaban con su marido, quien no era creyente hasta ese momento. «La madre de él tenía un terreno que le iba a dejar de herencia para que pudiera vender, y con esa plata poder adelantar el tema de nuestra casa, entonces me dijo en tono de broma ‘hablá con tu gente para que nos ayude a encontrar un comprador rápido’», comentó y seguidamente agregó: «Le prendí una vela y fue la primera vez que pedí algo sentidamente, al otro día me llamó mi marido y me dijo que consiguió un comprador, yo lo tomé como una señal».

Daiana también dio a conocer que más allá de la fe y de los milagros cumplidos, lo que la hace creyente es la cercanía del Gaucho con las personas comunes. «Yo creo en Antonio Gil porque me siento identificada con él, porque lo siento más real. Según la historia que manejamos los mercedeños, él era un hombre al que le gustaba bailar, le gustaba tomar vino, entonces yo creo que la gente se ve reflejada también en él, es como un familiar al que vos le rendís tributo».

Cabalgata de adoración

En la mañana del domingo, el grupo de jinetes tiene previsto iniciar su tradicional recorrido en la iglesia Las Mercedes, por la calle Juan Pujol y Chacabuco. Desde allí cabalgarán hasta el predio donde se encuentra el santuario, lo que les llevará alrededor de una hora y media. La devota asegura que los peregrinos ponen todo su empeño en prepararse para este día tan especial: «Tiene mucho significado la cabalgata, hay paisanos que hace días vienen preparando sus caballos, los bañan, los ponen lindos, limpian los cueros, planchan las bombachas».

«Esperamos alrededor de 500 jinetes, acá en Mercedes mucha gente se suma, también de Goya, Paso de la Patria, Paso de los Libres y Curuzú Cuatiá, pero ahora con el tema de la sequía no hay lugares para que los caballos puedan tomar agua, entonces no sabemos bien cómo se va a manejar esta gente», comentó.

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